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Terra
La Coctelera

Acerca de la enseñanza...

De una docente para otros docentes

El enfoque de la enseñanza de la lengua debe tener como fin primordial el de formar lectores que aprehendan el valor de la lectura, gusten de ella y les capacite para el desenvolvimiento en su vida . Para ello deberán articularse, a fin de lograr una buena integración, los contenidos del lenguaje, la lectura y la literatura, considerando que ello promoverá el desarrollo de una 'competencia discursiva relacional' que permita, además de la apropiación del lenguaje, la capacidad para analizar diferentes contextos y reconocer la diversidad discursiva y sus modalidades. La propuesta será entonces trabajar a través de la unidad de base que es 'el discurso' para mejorar competencias analíticas y críticas y lograr una lectura más relacional que lineal. Esto se puede lograr a partir de la lectura de cualquier texto pero se logra de manera especial con la lectura literaria.... La iniciación en la educación literaria debería empezar con el desarrollo de una conciencia sobre el lugar y el valor que la literatura cobra como producto social y cultural., conciencia que se crea leyendo y hablando de lo que se lee.
Esto demanda, obviamente, que el aula resulte un escenario comunicativo favorable para que el alumno se exprese (Solé) y para que se sienta implicado en la tarea de lectura deberá ser motivado hacia ella, deberá- la lectura- ocasionarle placer y para ello necesita ayuda y confianza para que deje de ser una actividad abrumadora y podrá convertirse en un reto estimulante.

Para ti, docente que recién te inicias:

...haz de la hora de literatura, “la hora de la íntima satisfacción personal” del joven o la jovencita que la suerte puso en tu camino para que la ayudes a formarse.
Nunca destruyas el encanto de lo mágico con la fría teoría , antes bien, goza con su mismo deleite.

Un poema para iniciar nuestro nuestros encuentros

Pasan los años

...Mis manos como mis piernas descubren el movimiento,

Cansadas y exhaustas van aprendiendo a moverse;

Ya viejas en su intento.

Mi pelo en un cielo blanco descubre la frescura del día.

Es tarde y no puedo seguir estando parada.

Me siento y en ello me llaman:

-María.

Descubro a lo lejos una figura conocida,

pero me llama más la atención esa brisa.

Me llaman nuevamente:

- María.

Alzo la mirada y la mantengo fija, puede ser que así descubra quien llama.

Siento en su voz una cuota de dulzura.

Esta persona que me llama me toca la mano, el hombro y me besa.

¡oh...! ese beso lo conozco.

Atino a levantarme y me siento, pesa mi cuerpo.

Busco llegar a la mesa donde dejé mi vaso y no la alcanzo.

...La mano de esa persona me ayuda....-¿Quién será?- me pregunto.

Y esa figura se escapa, se esconde tras esa sombra y se va.

Paloma Aguilar